Tratamiento de keratina

Considerado actualmente como uno de los tratamientos más efectivos para la belleza y salud del cabello, el de keratina se coloca entre los tratamientos más demandados en nuestros salones de belleza. Gracias a este tratamiento, se consigue un cabello más suave, liso y sedoso (incluso en caso de cabellos más rebeldes o encrespados).

¿Qué es la keratina?

La keratina es una proteína que se caracteriza por tener una estructura extremadamente compleja, formada por largas cadenas de aminoácidos mezclados con oligoelementos y vitaminas. Se encuentra de forma natural en nuestro organismo, principalmente en cabello y uñas. Dicha proteína es extremadamente eficaz para la salud del cabello, pues ayuda a mantenerlo hidratado y fuerte, a la vez que contribuye a conservar su brillo.

Es por esta razón que el uso de la keratina no modifica químicamente la fibra capilar, sino que actúa de forma completamente natural, aprovechando las propiedades de los aminoácidos que la componen y que cuentan con una estructura muy similar a la del cabello. La keratina utilizada en los tratamientos capilares se caracteriza por ser libre de formaldehído, un químico nocivo para la salud. Además, el producto no interviene directamente en la estructura del cabello, pero sí sobre su forma, respetando plenamente su biología molecular.

El tratamiento de keratina es capaz de restaurar el cabello dañado, a la vez que le proporciona fuerza, suavidad y brillo.

¿En qué casos es recomendable el tratamiento de keratina?

La pérdida y merma de keratina son fenómenos bastante comunes en el cabello puesto que, a diferencia de la piel, el cabello es incapaz de reconstruirse o regenerarse por sí mismo.

El tratamiento capilar de keratina suele ser muy beneficioso en todos aquellos casos en los que la salud del cabello, y por tanto su aspecto, se ven comprometidos.

Las altas temperaturas de secadores, planchas del pelo o rizadores, así como el uso de productos cosméticos agresivos (champús, acondicionadores o tintes inadecuados), son algunas de las principales causas del deterioro del cabello; a estos se suman la exposición a los agentes atmosféricos y la contaminación. Todos estos factores pueden hacer que tu pelo se debilite y aparezca más quebradizo, opaco y encrespado.

Además de los factores exógenos que acabamos de mencionar, también hay que tener en cuenta que los factores endógenos influyen en la salud del cabello. Con “factores endógenos” nos referimos a los internos al organismo, resultantes de algún tipo de trastorno. El estrés o el uso prolongado de ciertos medicamentos pueden ser muy dañinos para la salud capilar; las hormonas o los factores genéticos también pueden contribuir a cambiar la apariencia del cabello.

Finalmente, el sudor dificulta la actividad proliferativa de los bulbos pilosos, inhibiendo el crecimiento del cabello y potenciando su caída.

BENEFICIOS DE LA KERATINA

Tipos de tratamientos

Hablando de belleza del cabello, el tratamiento de keratina puede considerarse un verdadero elixir: trabaja desde el interior para nutrir intensamente el cabello, hidratarlo y reparándolo en profundidad. Después del tratamiento, el cabello lucirá visiblemente más suave y saludable. Dependiendo del problema a tratar y de las necesidades de nuestros clientes, en másquebell@s contamos con diferentes tipos de tratamientos capilares de keratina.

A continuación vamos a detallar cuatro de los más demandados.

Tratamiento reparador de keratina

Considerado un remedio ideal para el cabello estresado, el tratamiento reparador de keratina se basa en el uso de la proteína hidrolizada, cuyas largas cadenas de enlaces peptídicos se han fragmentado en partículas más pequeñas, mucho más fácilmente asimilables por el cabello. El principal objetivo de este tratamiento es fortalecer el cabello, tras hidratarlo. 25 Antes de aplicar el producto, es fundamental lavar el cabello con un champú específico, capaz de eliminar cualquier residuo de tintes o sustancias que contengan silicona, cuya presencia pueda impedir que la keratina actúe correctamente sobre el cabello. Y es que, al tratarse de una procedimiento destinado a reparar el cabello dañado, es fundamental favorecer al máximo la penetración de la keratina, para que pueda realizar su función desde el interior. El producto se aplica directamente en el cuero cabelludo; una vez aplicado, empieza a penetrar en el cabello desde la raíz y, tras su completa absorción, da comienzo a su acción, restaurando el pH del cabello. Tras el tratamiento, verás que tu cabello recupera el brillo perdido.

Tratamiento de keratina para cabello liso

En caso de que queramos aplicar el tratamiento sobre cabellos lisos, es conveniente emplear productos a base de proteínas hidrolizadas capaces de garantizar su máxima eficacia tras su completa absorción. Hay que recordar que la keratina no permite obtener un alisado permanente, pero deja el cabello muy disciplinado y por lo tanto fácil de peinar incluso con el simple cepillado. En cabellos lisos, el tratamiento actúa en las cutículas capilares dañadas, otorgando fuerza a los bulbos pilosos y al mismo tiempo hidratando el cabello desde la raíz.

Tratamiento alisador de keratina

Este tratamiento actúa mejorando la estructura del cabello sin apelmazarlo. Una de las principales ventajas del tratamiento alisador de keratina es que actúa de forma eficaz incluso en cabellos cortos, que tienden a encresparse más fácilmente con la humedad. Tras las primeras aplicaciones, podrán apreciarse los resultados, pues el cabello lucirá más saludable y su apariencia cambiará radicalmente tanto en términos de forma como de textura. Como en el caso anterior, el tratamiento alisador actúa desde el interior, por lo que fortalece las moléculas del cabello y no solamente la superficie; esto permite un efecto duradero y natural. Por ello, también podemos recurrir a este tratamiento para fijar peinados en el caso de melenas lisas, y así aprovechar la posibilidad de mantener peinados elaborados inalterables durante mucho tiempo.

Tratamiento de keratina para cabello fino

El cabello fino, por su propia naturaleza, es bastante delicado y más propenso a caerse, por lo que puede provocar la formación de calvas en el cuero cabelludo. Este tipo de cabello es fácilmente sometido al estrés oxidativo (o sea, el proceso que se produce en nuestro cuerpo, debido a un exceso de radicales libres y a la falta de antioxidantes para contrarrestarlos), responsable del crecimiento de un cabello dañado. Como consecuencia de diversos factores tanto externos como internos al organismo, puede ocurrir que la concentración de keratina tienda a disminuir, sobre todo en personas con cabello fino. Como veníamos diciendo, en este último caso, la estructura del cabello es bastante vulnerable a los agentes estresantes y por lo tanto mucho menos resistente y saludable. El fino es un cabello que más que otros puede aparecer desgastado, quebradizo, sujeto a roturas y caídas, muchas veces con tendencia al encrespamiento y difícil de manejar. Precisamente por esta razón, la elección de un tratamiento de keratina para cabello fino es ideal, ya que le confiere volumen, mejorando su brillo. Al aplicar keratina, se crea una barrera protectora frente a las agresiones externas, dando fuerza a un cabello que se muestra más deteriorado y rebelde.